Consejos para detectar un mal responsable de comunicación


Hace unos años, invité a un buen amigo a que viniese a la oficina a ver cómo trabajábamos. Pedro (así se llama) siempre ha trabajado en medios de comunicación. En algunos de los más relevantes de este país. Hoy es fotógrafo.
El caso es que, en mi ilusión por hacer crecer la empresa en la que me habían contratado, pues decidí invitarle a ver mis dominios. Ese imperio se componía entonces de cinco mesas del IKEA (montadas por nosotros mismos) con sus correspondientes sillas y cajoneras, y un par de armarios (también suecos, montados con mano de obra hispana no cualificada, que éramos nosotros) alojados en una estrecha oficina interior de techos bajos en la siempre animada calle Gran Vía. Sin cuadros. Ni pósters. Y con cada empleado mirando a la pared. Como castigados.
Pedro es un tío cabal, así que no me dijo que seguramente estaba loco y que de ese antro no podía salir nada bueno. Cada cierto tiempo me decía (no se si por lo que vio en mi chiringuito o por otras razones), que las agencias estábamos en la última capa de la cadena alimenticia del bisness y que entre trabajar en una empresa y hacerlo en una agencia, pues no había color. Puede que tenga razón. No es el único que lo piensa.

¿Está disponible para las necesidades de periodistas y bloggers? ¿Y para la agencia? ¿Celebra reuniones periódicas con los diferentes actores externos con los que trabaja? ¿Seguro?

El caso es que, cuando llevas un tiempo moviéndote por ahí, te acaba dando la sensación de que cuando una campaña no satisface las aspiraciones de la directiva, la culpa, siempre es de la agencia. Nunca he trabajado en cliente, así que no conozco las broncas (o halagos) que se llevan los responsables de comunicación y marketing encargados de lidiar con la agencia de relaciones públicas. Pero sí que he advertido cierta relación entre campañas sin pena ni gloria y determinados perfiles profesionales en el nexo de unión entre cliente y agencia. Vayan aquí unas pistas para detectar a un mal responsable de comunicación. Si le val mal la campaña, despida a su agencia (o no). Si detecta ciertos de estos síntomas en su marcom, dircom o similar, hágaselo mirar.

1) Su empresa toca a agencia por año. Cada año llegan unos nuevos consultores con nuevas ideas y, seguramente, expectativas desmedidas. Síntoma de que el que decide no sabe lo que quiere, no sabe gestionar partners/proveedores, no sabe transmitirlo o, directamente, es un ingenuo al que cualquiera le engaña. ¿Quién administra su comunicación corporativa?
2) La culpa de todo (lo malo) la tiene SIEMPRE la agencia. Si ese es el caso, ¿cuál es el valor de su dircom? ¿Si dirige un equipo y el equipo se equivoca? ¿No será que está mal dirigido? ¿Le interesa contar con un elemento incapaz de la autocrítica?
3) La solución siempre la tiene que dar la agencia (¿Para eso los pagamos, no?) ¿Para qué vale entonces el responsable interno? ¿Para reenviar emails?
4) Los éxitos son siempre gracias a labores internas. Si está seguro que esto que le cuentan es cierto, claramente, debería despedir a su agencia. De hecho, debería despedirse usted y dejarlo todo en manos del Directivo/a Total. Su director financiero se lo agradecerá (un poco acojonado, pues el siguiente podría ser… ¡el director financiero!)
5) ¿Está disponible para las necesidades de periodistas y bloggers? ¿Y para la agencia? ¿Celebra reuniones periódicas con los diferentes actores externos con los que trabaja? ¿Seguro?

Pues eso. Seguro que este perfil es más bien escaso en nuestro país. Y seguro que los (raros) casos que hay, bien pueden tener raíz en los presupuestos que se asignan para estos puestos o en la atención que esa empresa presta a su imagen pública. Simplemente, aplíquese el refrán: “Cuando el río suena…”

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  1. #1 by Javi Martin - November 17th, 2009 at 18:58

    Mi pregunta es: hay algun cliente que no eche la culpa a la agencia??? y, por descontado, que no espere que la agencia le solucione cualquier “marrón”. Conozco un par que ni siquiera son capaces de cambiar una coma en un mísero mail si no lo hace el último mono de la agencia. Y la pregunta del millón, por qué la comunicación de toda una señora empresa está, al fin y al cabo, al ejecutivo que tiene que escribir todas las notas de prensa, llamar a los periodistas, organizar los saraosss??? Qué hace por tanto el cliente, y los directores de cuenta de la agencia??’ Cada día me lo pregunto.
    Un saludo

  2. #2 by prcomunicación - November 17th, 2009 at 23:10

    hay de todo…como en botica: agencias malas (y muy malas) y dircoms egocéntricos carentes de talento y capacidades. El problema, querido amigo, es que gente competente como nosotros no hay mucha!

  3. #3 by Maria de Andrés - January 5th, 2010 at 12:47

    Cuánta y (triste) verdad. Es muy difícil que un cliente mire “hacia dentro” buscando qué es lo que falla. (Incluso cuando el problema ha sido de que nadie ha contado a la agencia determinado asunto que debería haberse comunicado) Sin embargo, y aunque es cierto que no debería ser siempre, creo que sí que es la agencia la que debe proponer acciones y en su caso, soluciones (seamos sinceros, si cuando proponemos y asesoramos campañas queremos que el cliente acepte nuestra decisión como profesionales/expertos, también tendremos que asumir la responsabilidad de actuar en los momentos “críticos”)
    Pero, en fin, algo tendremos que estar haciendo bien cuando, como dices, “estos” siguen necesitando una agencia (sea la que sea). La mayor contradicción es esa!
    Saludos

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