Confianza en el futuro

Lo bueno de trabajar en una multinacional es que te permite conocer a personas que hacen -más o menos-, lo que tú en países más o menos cercanos. Lo grande de ello es advertir que a veces hay enormes diferencias funcionales y que, a un tiempo, existen  sorprendentes similitudes operativas.

La pregunta del millón en la pasada LEWIS Delta Week fue la siguiente: “¿Tienes dificultades para encontrar (buena) gente?”. De memoria digo esto pero creo que me lo preguntaron colegas de Francia (varios), Reino Unido, India, Singapur e Italia… Seguramente, me dejo alguno entre los pliegues del cerebro. Realmente da igual, ya que es evidente que estamos ante una tendencia con visos de consolidarse en el próximo par de años.

Es obvio que en los últimos años se ha producido un notable cambio entre los jóvenes profesionales del sector de las relaciones públicas y la comunicación.

Recuerdo que cuando empezaba en el mundo del periodismo -y poco más tarde en comunicación-, tenía muy claro que “estaba la cosa muy mala”, que las oportunidades escaseaban pues apenas había trabajo y que había gente muy válida ya colocada y entre los aspirantes -como yo-, a formar parte de una plantilla periodística. En mis primeras entrevistas de trabajo -bueno, y en ninguna posterior, realmente-, ni siquiera preguntaba por los horarios o las funciones. Del sueldo ya ni hablo. Me bastaba con que me dejasen entrar en ese cerrado mundo con el que yo soñaba. De lo demás, ya me encargaría yo (pensaba por aquél entonces).

Actualmente, la cosa es distinta. Cuando emprendemos procesos de selección para la agencia, es norma habitual encontrarse con personas de interesante talento potencial (aún por demostrar) a las que les suena a chino nuestro “viejo” mensaje de búsqueda de candidatos con afán de superación, ambición, trabajo duro y cuchillo entre los dientes. Muchos candidatos nos dicen: “Ya, ya pero… ¿A qué hora salís de la oficina?”.

A los que pertenecemos a otra generación -ojo, que sólo llevo 10 años en este mundillo-,  sin duda nos estresa el nuevo planteamiento. Al principio, intentas amoldarte a los nuevos tiempos. Como eres persona instruida (¡JA!) intentas aplicar lo que lees en las columnas de management para que todos en la oficina se sientan cómodos en su empleo, motivados con sus funciones y responsables, en parte, del futuro de la compañía. ¡Papanatas!

Conforme adviertes que el patrón se repite, te estabilizas y compruebas en el día a día la efectividad del nuevo management mal entendido -que no mal explicado-, pues acabas rebelándote. ¡Ya está bien!

Supongo que en esta columna quedaría bien decir cosas bonitas, algo ‘progres’ y en apoyo a esta nueva corriente tan en boga entre muchos recién llegados al sector. Pues bien: me niego. Lo he madurado y me niego a esa concesión.

Un ejemplo. Hace unos meses conocí a una persona joven, con talento, potencial, don de gentes y buena preparación. Hablamos, le hice una oferta y me dio con la puerta en las narices. Los motivos quedaron claros: renunciaba a cobrar un 40% más por quedarse en su agencia dado el gran ambiente que allí hay (felicidades, que eso no es fácil) y que allí sabía “a qué hora acababa su jornada laboral”. ¡Touché! (me dio en el centro mismo del corazón).

Al principio me ofusqué. “¡Joder!”, me decía a mí mismo, “¿Qué debo hacer para captar a este tipo de personas?” Con el paso del tiempo -y la llegada de nuevos candidatos que hoy forman parte del equipo-, he descubierto que no debo cambiar grandes cosas. Que este tipo de profesionales son prohibitivos para LEWIS. Y razono mi respuesta.

Es muy respetable (y recomendable) querer disfrutar de tu vida personal y definir prioridades desde los comienzos de tu carrera profesional. Sea.

Sin embargo: ¿Quiero trabajar con personas que se conforman con poco porque sus renuncias también son moderadas? ¿Quiero como compañero de viaje a quien menos sufre o está dispuesto a sufrir? ¿Quiero jugarme la vida de la mano de un conformista?

Ahí está el tema. No se por qué hoy está bien visto vivir con tus padres hasta los 30 o renunciar a sueldos ‘mileuristas’  porque “con eso no compras un piso” y quejarte amargamente de la (perra) suerte que tienes de haber nacido en estos tiempos. Unos tiempos, por otra parte, que te permiten disfrutar de una renta disponible (ojo, viviendo en casa de la familia) superior en muchos casos a las de otras rentas familiares “consolidadas”, incluyendo a tus propios padres, que te alojan, te amparan y dan cobijo.
No se por qué -en definitiva-, está bien visto conformarse con un poco y no reclamar -y tomar al asalto si ello es necesario-, la parte que te toca del pastel. Por mi parte, lo tengo claro. Si crees que puedes cambiar las cosas, remángate, échate al barro y pelea. Si no, eres un punto peligroso porque tu actitud esconde una verdad inquietante. No tienes confianza alguna en el futuro. Y eso, a mi -cual Tristanbraker-… me inquietaaaaa.

Escrito por Jorge López M-C

Consultor de Relaciones Públicas durante más de una década. Fui periodista (malo), consultor de comunicación para empresas como Nokia o Motorola, y ahora soy vicepresidente de la agencia LEWIS PR en el sur de Europa.

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  • http://mabendano.calu.ec Mónica

    Pienso que el protagonismo es tarea de todos, no simples espectadores, aún más si el ambiente contagia, con gente emprendedora que ve (visión) más allá de lo que el resto ve. Hay mucha gente joven por ahí, sobre todo joven de espíritu.

  • Piarisima

    Quizas es que algunas veces, esas personas, que quieren tener una vida personal, familiar, social.. más allá de la agencia, no sean personas que se conforman con poco. Al revés, posiblemente ese tipo de personas no están dispuestas a seguir renunciando a ciertas cosas porque sencillamente no merecen la pena, o no compensan. Creo que cada persona es un mundo, pero generalizar en que esas personas se conforman con poco o que sus renuncias son moderadas.. me parece bastante discutible.
    Al principio, como tu bien dices, te quieres comer el mundo, y estás dispuesto a pasar por lo que sea, hacer horas como tonto, y además ganar poco ( a pesar de que has invertido pasta, esfuerzo, tiempo, y alguna que otra lágrima en ser un buen candidato y un buen profesional…) si este tipo de cosas en tus inicios te pasan más de una vez, es normal que una persona que tiene ya unos cuantos años en el mundillo opte por pedir mucho más que un 40%…
    Y de qué sueldos estamos hablando? me entra la risa floja que te ofrezcan 1.000 euros al mes por currarte cuatro o más cuentas, porque tengas el suficiente sentido de la responsabilidad como para quedarte lo que haga falta a terminar una tarea, por que tengas un inglés tan bueno como para traducir, localizar, hablar, y convencer a un cliente de que tu trabajo merece la pena, y que además de todo esto, estés siempre buscando mejorar y por ello sigas invirtiendo tiempo y dinero en ser un mejor profesional….
    Lo de ser carne de tiburones, está “bien” para los inicios, pero llega un momento de tu vida en el que ser carnaza no es la prioridad número 1..

  • http://desdeladoscuro.wordpress.com/ jlopezmc

    Vale. Tienes razón y, al mismo tiempo, no estoy de acuerdo con tu punto de vista. Me explico:
    Cuando llevas ya tiempo echando el bofe en el trabajo y no recibes lo que crees que te mereces, te frustras y puedes llegar al punto de querer tirar la toalla y mandarlo todo a la mierda. A mi me pasó no hace mucho. Mi mujer y yo decidimos que ya estaba bien de Madrid, del curro estresante y que nos volvíamos a nuestro pueblo. Tuve suerte. Se cruzó LEWIS y me dije: “Aguanta un poco más”.
    Entiendo menos las “melindres” (hablo como mi abuela) cuando estás comenzando tu carrera profesional y tienes que demostrar realmente que vales más que otro. ¿El sueldo? Al principio siempre es bajo, te impide ahorrar y te hace sentirte menos que tus amigos ingenieros, abogados (no todos) o de empresariales. Ni hablemos de los colegas que se metieron en la inmobiliaria y tienen la casa ya medio pagada.
    ¿Pero por algo hay que empezar, no? Creo que es una cuestión de confianza. ¿Confío en que por este camino tendré una vida mejor a medio plazo? El sí o el no, depende de cada uno. Sólo quería matizar que, desde mi posición, seguiré prefiriendo a aquellos que realmente crean que pueden cambiar el mundo. Al menos, a medio plazo.

  • Piarisima

    Totalmente de acuerdo… pero como bien dicen: el que no llora no mama :)

  • http://astillero.org Carlos

    Vaya, me siento muy identificado con lo que cuentas en tus primeros párrafos sobre las entrevistas de trabajo, el mundillo cerrado, etc. En agencias no se, pero en medios sigue siendo así.

    Yo ahora estoy de responsable de comunicación en una empresa de marketing online y quiero volver a medios. Pero entre que estoy fuera de casa y que, efectivamente, es un mundo bastante cerrado, de momento lo veo complicado.

    Saludos!

  • Lois Lane

    Me va al pelo este post para mandaros una pequeña encuesta que estoy realizando sobre la búsqueda de talento en el sector de la comunicación.

    Partimos de una premisa que nos gustaría validar a través de las respuestas a éste cuestionario: la contratación de profesionales capaces de dar respuesta a la creciente necesidad de comunicación de las empresas, organizaciones e instituciones es compleja y poco profesionalizada. Buscamos conocer las razones y entender las necesidades y preocupaciones de las empresas en este ámbito.

    Pregunta 1: ¿Cual es la metodología que utilizan más frecuentemente para contratar al personal responsable de la comunicación en su empresa?
    A través de headhunter:
    Anuncios en prensa:
    Referencias personales
    Otros
    Selección interna:

    Pregunta 2: ¿Quien se responsabiliza del proceso de selección?
    El departamento de RRHH
    El departamento de comunicación
    La dirección
    Una combinación de las anteriores
    Otros

    Pregunta 3: Cuando buscan a un responsable de comunicación, ¿cuales son las funciones que se le asignan?

    Relaciones con los medios
    Relaciones institucionales
    Comunicación de producto
    Comunicación interna
    Una mezcla de varias
    Otros

    Pregunta 4: Cuando se proponen iniciar un proceso de contratación para una posición relacionada con la comunicación de su empresa, ¿cuentan con una descripción del puesto de trabajo que incluye además de responsabilidades, sistemas de evaluación del desempeño, objetivos y plan de desarrollo profesional?
    Si
    No
    Otros

    Pregunta 5: Queremos saber su opinión sobre el siguiente concepto: Un responsable de comunicación en una empresa/institución es una persona clave capaz de “revolucionar” a la organización creando soluciones y propuestas innovadoras en el entorno comunicativo y de imagen. Motor del cambio y capaz de pensar de manera insólita, muestra pasión por el reto que tiene por delante, inspira a otros, conoce la manera de “rematar los temas” y muestra siempre curiosidad por su entorno.

    5.1.- En una escala del 1 al 5 en donde 1 es nada interesante y 5 muy interesante,
    ¿cómo de interesante es éste concepto para Vd.? 1 2 3 4 5

    5.2.- ¿Cuál o cuales de los siguientes aspectos le atraen del concepto?
    Innovación
    Especialización
    Solvencia
    Complejidad
    Ninguno

    5.3.- ¿En qué lugar le gustaría encontrar más información sobre éste concepto?
    Internet
    Headhunter
    Consultora de comunicación
    Otros:

    5.5.- En el caso de que una empresa le ofreciera un servicio de búsqueda de talento en el área de comunicación bajo éstas premisas ¿qué probabilidad existiría de que valorara su contratación?

    1.- Lo contrataría en cuanto estuviese en el mercado
    2.- Lo valoraría a medio plazo
    3.- No creo que lo contraría
    4.- Otros

    Añada los comentarios que estime oportunos

  • Lois Lane

    Olvidé comentaros que si alguien tiene el interés y la paciencia de rellenar la encuesta no tiene más que copiar y pegar en un mail las preguntas y respuestas y mandárselo a Jorge. Prometo compartir los resultados.
    PD: Jorge aunque no hemos hablado supongo que no te importará reenviarme las respuestas ¿verdad? Gracias de antemano.

  • http://www.adrianelliot.net/blogger.html Adrian Elliot

    Creo, sinceramente, que el quid de la cuestión está en que hay mucha gente allí fuera (lo de ‘allí fuera’ está muy bien para marcar las diferencias entre el servidor y ‘el otro’, por lo que me disculpo y sigo), que ha sido indoctrinada por ese bonito término marketiniano, que curiosamente no tiene traducción más que literal en el español, y que en inglés se llama el ‘work-life balance’. ¡Como si el trabajo no fuera vida! Por favor, dile al Bangladeshí que trabaja en la frutería de mi barrio, día sí, otro también, festivos incluidos, que lo que a él le falta es un ‘work-life balance’, y seguramente no vuelves a pisar la calle.

    A lo que voy… El mundo está jodido por la mentalidad de que tenemos que ensuciarnos las manos en algo poco ético durante 8:30 hrs del día, ¡si encima mi cliente financió la campaña presidencial de George Bush! ¿Te lo puedes creer? Entonces hago lo que tengo que hacer para buscarme las habichuelas, pero no me digas que a las 1830 hrs no me puedo salir pitando para mi casa para recordar lo que realmente es vivir, ¡y ponerme a ver el programa de Buenafuente!

    Entiendo muy bien que alguien diga, yo no quiero trabajar para Jorge López porque no comparto su proyecto y no quiero dedicar mi vida a eso, al fin y al cabo, no somos esclavos, y si no nos fiamos de los routers y los cortafuegos de sus clientes, pues, a buscar otra cosa. Pero lo que sí hace falta es un poco más esfuerzo para cumplir nuestros objetivos vitales, una parte de los cuales se consiguen trabajando.

    Soy muy idealista, ya lo sé. Pero hace falta suficiente espíritu emprendedora como para poder poner nuestros objetivos vitales por encima de la necesidad financiera de devolver todo ese dinero que nos ha prestado el banco. Y si vemos que no vamos a cambiar el mundo en el trabajo(les aseguro que el frutero de mi calle no va por la vida pensando que al vender unas lechugas va a acabar con la carrera armamentística, pero por lo menos por algo se le ocurre levantarse todos los días), por lo menos ver el vaso medio lleno e intentar dar el todo para superarnos y llegar cada día un poquito más lejos.

    Al fin y al cabo, no se trata de trazar una línea entre los buenos que siguen mirando la pantalla del ordenador hasta las 10 de la noche, ‘para que les vea el jefe’ y los que quieren volverse a casa dentro de lo posible lo más cercano a su hora para no perder su clase de yoga, o para compartir las tareas domésticas. (Personalmente comprendo mejor el segundo que el primero). Pero sí se trata de buscar gente que vea que el trabajo también le llene, y que vaya a esforzarse para que las cosas se hagan bien tanto en la oficina como en su casa. Y después se verá como compatibilizar todas esas cosas que nos completen como personas.

  • Juan Carlos

    Ya sabes Jorge que estoy casi de acuerdo contigo. Es verdad que cada vez resulta mucho más complicado encontrar buenos profesionales, que llegan exigiendo y quejándose por todo casi desde el primer día y que su capacidad de “sufrimiento” es casi inexistente. Nosotros eramos conscientes de que los inicios serían duros y trabajábamos en consecuencia.

    Pero como soy un fanático defensor del tiempo libre (creo que el trabajo solo es un medio para conseguir un fin)…Todo esto no quita que sea necesario sufrir interminables jornadas laborales. En mi opinión eso es indicador de que algo está pasando(si la situación se alarga en el tiempo, claro está, no estamos hablando de lógicos y puntuales picos de trabajo). Desde mi experiencia, llevo trabajando más de 10 años en el sector y la mayoría de las veces con grandes cuentas, muy pocas veces me he visto obligado a alargar mi jornada laboral y en general casi siempre cumplo mi horario. Gran parte del equipo con el que trabajo también lo está consiguiendo ya y todo ello sin que se ponga en peligro el trabajo realizado para los clientes. Creo que solo hace falta mucho esfuerzo, concentración y buena gestión del tiempo. No es fácil, pero es posible y como siempre les digo…hay que intentarlo porque merece la pena.

  • http://newmediamanagement.blogspot.com Ricardo M.

    Estimado Jorge,

    Pues yo me considero dentro de la generación que criticas. Y estoy buscando trabajo. Entonces…

    - Estoy dispuesto a trabajar en un lugar “sin mirar la billetera” si es que la empresa me retribuye esa diferencia de otra forma: experiencia profesional valiosa, relaciones personales, nuevos conocimientos…
    - En el fondo, me gustaría trabajar en un lugar en el que yo tenga la sensación que, para estar allí, debiera pagar.
    - A los que empiezan no se les puede crucificar. Muchos creen que les gusta lo que estudiaron, pero no es así. Una persona realmente motivada acepta un trabajo ni pensando en el dinero ni en el horario.
    - El mundo de hoy ofrece muchas más oportunidades que el de antes. A la vez es mucho más competitivo. Una empresa que busca personal atractivo debe tener esto muy presente.

    Para mí siempre el dinero será un agregado al momento de elegir un trabajo, pero no por ello aceptaré lo primero que me pongan por delante. En gustos no hay nada escrito.

  • Lola – Madrid

    ¿Capacidad de sufrimiento? ¿Cuchillo entre los dientes? ¿Pero se ha vuelto loco todo el mundo? ¿adónde queréis llegar? y, sobre todo, ¿para qué? Creo que tanta ambición es un error tremendo, pero, repitindo tus palabras, muy respetable. Cada uno agota su tiempo como quiere.

    Llevo ocho años en agencias de comunicación y, personalmente, pelear 10 horas al día con clientes desagradecidos no es mi paradigma de felicidad. Si estoy aún aquí, y no me he ido a vender lechugas -cosa que no descarto del todo a medio plazo- es porque el alquiler no perdona. “¿Confío en que por este camino tendré una vida mejor a medio plazo?”, dices. No, no confío para nada. Estaré un poco más arriba, ganaré un poco más, pero no necesito ninguna de las dos cosas.

    Jorge: ¿renuncias moderadas? ¿conformismo? ¿te has planteado que más del 50% de tus colegas son mujeres en edad reproductiva?

    Loado sea el cielo si, como dices, realmente está produciéndose un relevo generacional y los que llegan no están dispuestos a renunciar a su vida por contrato. Que no somos la Cruz Roja, por Dios, que en nuestro mundo se mueve mucho dinero y NO-ES-NECESARIO estar en lal oficina 12 horas al día…

  • http://desdeladoscuro.wordpress.com/ jlopezmc

    No se, Lola. Puede ser que me haya vuelto loco aunque creo que es tan respetable tener ambición y afan de superación en el trabajo como en tu vida personal.
    Sin pretender hacer de esto un dogma de fe, a mi me transmitieron que para tirar para adelante había que apretar los dientes y empujar. Tambien me dijeron que no estudiará periodismo y no hice caso, claro ;-)
    Tengo varias dudas respecto a tu planteamiento (tan sincero, tan sincero, que estoy de acuerdo):
    1. De verdad que trabajamos en esto por el alquiler? Siempre pense que -al menos yo-, trabajaba por esto porque me gusta y -lo mas importante-, porque me permitiría mejorar en el futuro. Así ha sido. Si hubiese sido por la hipoteca, me hubiese metido a vender casas, que es donde había mejores dineros hace unos años (ahora menos, eso sí).
    2. 50% de mis colegas son mujeres? En mi agencia, esta cifra asciende al 66% (dos de cada tres, vamos). Me doy cuenta, sí. Las contraté yo así que no te digo más. ¿Cual es el problema? ¿Que tendran niños y que querrán cuidarlos? Me niego a penalizar a la mujer porque “tarde o temprano me fallará”. La vida no es una agregación de tiempo de ocio (peras) y tiempo de trabajo (manzanas). Eres más productivo cuando estás a gusto y menos cuando estás deprimido asi que cuando decidan tener “churumbeles”, pues espero enterarme pronto para poder compensar su ausencia y hacer lo posible para que no se resienta su carrera (si siguen interesadas en ella, claro).
    3. 12 horas al día? (y esto, logicamente, se hace mas difícil en maternidad, que no penseis que soy un ogro). Idem. No se trata de trabajar 12 horas al dia. Es más, no se trata de trabajar por horas sino para alcanzar unos resultados. Desde DONDE SEA. Creo que todos conocemos herramientas adecuadas y asumibles para que el que lo necesite pueda desempeñar su tarea con efectividad…
    Por último, quería contaros el caso de un compañero mío en Suecia. Fue papá hace un par de meses… No le esperamos hasta dentro de un año… Cuando llegue eso a España, pues las mujeres dejarán de estar penalizadas a la hora de conseguir un trabajo… o de pelearlo, con el cuchillo entre los dientes…

  • Arantxa

    Interesante post…

    Jorge, es cierto que las “nuevas generaciones” que llegan de las aulas de las facultades son muy distintas a las de nuestra generación (llevo más de diez años currando en este sector, un tercio de mi vida!! y, aunque parezcamos viejos hablando así, realmente seguimos siendo jóvenes!). ¿Quién no ha “trabajado” (aunque sea de becario) sin ver un duro? ¿El primer sueldo y el primer contrato? Casi hasta denigrantes. ¿Vacaciones? ¿Eso qué es lo qué es? :-) Y en cambio, ahora, los becarios que llegan se van porque tienen los exámenes, hay que estudiar y lo primero es la carrera. ¿Incomprensible? Pues cuando se empieza, para mi sí.

    Pero ahora, con más de diez años a tus espaldas de experiencia, muchas tortas recibidas, muchas horas de más echadas a cuestas… pues ya no vale todo. Y el sueldo ya no lo es todo. ¿De qué me vale cobrar un 40 por ciento más si voy a tener un 40 por ciento menos de tiempo libre en el que gastar ese dinero?

    Una amiga mía decía que cuando se echan horas de más generalmente es porque el trabajo está mal planificado, mal organizado. Cuando uno se tiene que quedar porque hay cosas urgentes e importantes que hacer, hay un deadline, un tiempo límite… o simplemente un compañero que necesita una mano, pues como en todos los trabajos, te quedas y terminas tu trabajo, como un profesional. Pero quedarse “porque sí” o “por sistema”… Pues no.

    Y, por cierto, envidia sana la de tu compañero de Suecia… pero, que levante la mano el que conozca a un trabajador (hombre) español (periodista o no) que se haya acogido a reducción de jornada por tener niños o que se haya acogido a la baja paternal (más allá de los 15 días que le corresponden)… ¿Cuántas mujeres, en cambio, conoce que reducen su jornada? El día en que los hombres decidan por sí mismos quedarse ellos en casa al cuidado de los hijos, entonces ese día dejará de penalizarse a las mujeres porque, con toda probabilidad, algún día decidirán tener hijos

  • Lola – Madrid

    1. De verdad que trabajamos en esto por el alquiler?

    Sí. Podía haberme decidido por algo más gratificante, arriesgado, autorrealizador y creativo que significara asumir la certeza de que artísticamente soy mediocre. Hablando en serio, sí, reconozco que estoy en esto porque es el mal menor. ESO NO QUIERE DECIR que no me lo curre como el que más, que veo por donde vas a ir : ) Echo las manos y las horas que hagan falta, con una sonrisa incorruptible. No por eso dejo de ver los fallos del sistema.

    2. 50% de mis colegas son mujeres? En mi agencia, esta cifra asciende al 66% (dos de cada tres, vamos). ¿Cual es el problema?

    Compañeros competitivos. Jefes no siempre comprensivos.
    No obviemos el problema, porque es grande y gordo.

    3. 12 horas al día? no se trata de trabajar por horas sino para alcanzar unos resultados.

    ¿Quién fija esos resultados? ¿pueden dejarse 4 de esas 12 horas para mañana? ¿realmente lo que llamamos urgente siempre lo es?

  • http://desdeladoscuro.wordpress.com/ jlopezmc

    Mujer,

    No es por llevar la contraria pero a veces parece que le echas la culpa al empedrado. O peor: que me tomas a mi como ejemplo de lo que te ha pasado en otras partes.
    La competencia (y el compañerismo) es algo propio del mundo de la empresa. Mas que nada porque esa empresa (si es privada, al menos) compite con otras en el mercado. Creo que cada empleado de una empresa es, a mínima escala, una representacion de la propia empresa. Si no somos competitivos, como va a serlo la empresa para la que trabajamos? Por otra parte, si la empresa no es competitiva, ¿Cómo vamos a pretender que sea rentable y pague las nóminas?
    Lo de los jefes no siempre comprensivos pues también es cierto aunque no sea tan deseable (al menos, a mi parecer). Pero es el mundo en el que vivimos. Si conoces un jefe que te respete, te comprenda (las más de las veces) y EN EL QUE CONFÍES, valóralo. Yo lo hago con los míos.
    Respecto a los objetivos, los fijamos entre todos: el cliente pide, el gestor valora (a veces, colegiadamente con su equipo) y, en ultima instancia, los asigna.
    Ahora: en lo que te doy toda la razón es en lo último que dices: muchas veces lo urgente realmente no lo es.

  • Lola – Madrid

    Touché.
    Ay, qué pena que en español no se distinga tantas veces entre competitivos y competentes…

  • Paca

    La verdad es que hasta ahora no había entrado en el blog pero aquí los compis me lo han mostrado y he sentido la necesidad irremediable de dar mi opinión sobre lo que expones.Supongo que no te chocará, pero no estoy de acuerdo.
    No entiendo porque es “prohibitivo” para una agencia contar con personas para las que es importante poder compatibilizar su jornada laboral con su vida personal. ¿Por qué son personas que se conforman con poco? Particularmente, esos valores me parecen fundamentales, no me gustaría estar trabajando con personas que viven por y para su trabajo sino con gente que disfruta de lo que hace (es vital que te guste tu trabajo!)pero que también quiere contar con un horario más o menos normal (y además egoistamente, creo que este tipo de gente pueden llegar a ser más productivas en el trabajo).

    En cuanto a lo de que esté bien visto? vivir en casa de tus padres a los 30 años, creo que nada más lejano de la realidad…

  • Virgin

    Jorge,

    Hacía tiempo que no leái tu blog, que -la verdad- me suele parecer muy interesante. Esta vez no es que me lo haya parecido menos, pero, sorry, creo que no estoy muy de acuerdo.
    Igual es mi mitad yankee o vaya usted a saber, pero a mi me han enseñado a sacrificarme… de otra manera. Me he sacrificado currando desde que empecé la facultad y, entonces, echaba horas y horas (para todo, no sólo para trabajar) porque no sabía hacer la O con un canuto. Creo que el asunto está en que a mi generación nos han enseñado a que currar mucho (muchas horas, me refeiro), es currar mal. Esto es, que cuando tienes experiencia, vamos, tablas en el tema, no necesitas trabajar dos horas más al día por sistema. Es más, si después de años en un trabajo no has sido capaz de agilizar, optimizar, organizar y priorizar, es que no has aprendido nada.
    Por supuesto con esto no quiero decir que no haya ambición, ni falta de ganas. Nada más lejos. Somos una generación cómoda? Yo creo que no, más bien operativa…práctica, quizá.
    Yo he visto compañeros míos que me doblaban la edad, con más experiencia (bla,bla) tardar en entregar su página el doble que yo. Y sabes qué? Salían publicadas una al aldo de la otra. Que yo me he ido a casa antes y eso levanta ampollas? Pues lo siento, terminé y me voy.
    Cuando te pasas a este lado es más difícil de delimitar hasta dónde quién y cuándo, pero no es imposible. Con una buena organización, todos nos podemos ir a casa después de 10 horas fuera. No creo que haya que quedarse más y mucho menos premiar al que lo hace.
    En mis tiempos, el que se quedaba el último, era el más lento. Nunca el mejor.

    Me voy a casa, que ya es mi hora :)

  • http://desdeladoscuro.wordpress.com/ jlopezmc

    Oído cocina.
    Lo intentaré explicar en pocas palabras para no pisar aún más callos (sorry, Paca, no era mi intención). No deseo que nadie esté en la oficina más horas que las que les tocan. Deseo (ojo, es un deseo; algo aspiracional, como comprarse un yate o vivir en las Fiji) que mis compañeros tengan la mente en su trabajo las horas que les exija su trabajo. Y eso, a según qué nivel, muchas veces es la mayor parte de tu tiempo.
    También deseo que la gente con quien trabajo viva intensamente su vida (el trabajo y el ocio). Sólo así merecerá la pena (desde mi humilde y particularísimo punto de vista) compartirla con ellos. Pero -lo siento si defraudo-, me costará mucho confiar parte de mi vida a una persona que piensa en las horas que le faltan por cumplir, en lugar de las cosas que restan para cumplir bien un trabajo.
    Y a Virgi quería decirle (esto me está quedando más largo de lo que pensaba), que la velocidad es lo más importante cuando corres. Yo concibo esto más como un juego de equipo. El partido siempre dura lo mismo. El campo es igual de grande (o de pequeño para todos). Y todos vamos equipados de forma parecida. Lo importante del juego es meter un gol más que el contrario. Y cuando pite el árbitro, a pensar en el siguiente partido… y en el siguiente… y el siguiente…

  • Virgin

    Oído también. Vaya por delante que el asunto es complicado y hasta el Sr. Zapatero habla de “conciliación de la vida laboral”, así que tampoco lo vamos a arreglar aquí en dos patadas ;) Bueno, y de patada en patada, sólo quería decir que POR SUPUESTO que esto es un juego de equipo y creo que no se puede entender de otra forma. Eso sí, no me dirás que los que ganan la liga son los que más horas entrenan…(es una broma, que conste).
    Y sobre tu “dificultad” para confiar en las personas que piensan en las horas que faltan por cumplir… Yo creo que no nos referiamos a eso. Nadie piensa en las horas que faltan por cumplir, pero hay deseos de pensar en lo bien que se ha dado el día mientras te tomas un helado, sales del cine o simplemente, te tiras en el sofá. Y sobre todo, cuando un colega te pregunta qué tal tu vida, la respuesta no sea sólo: mucho curro.

  • Virgin

    Pd. Yo creo que lo que todos queremos es que el “partido dure siempre lo mismo”. Eso sí, si hay prórroga, descuida que seguimos jugando

  • Rocío

    Hola!
    Soy una neo-profesional en esto de las agencias y quizá los más “curtidos” no esteis de acuerdo con lo que voy a decir, pero creo que hay que aprender a poner un límite, y esa es responsabilidad de los recién llegados al sector. Somos muchos los que salimos de la facultad, todos con muchas ganas de empezar a hacer algo de verdad y hacernos un hueco, pero después de dos años currándotelo como el que más, ves que gana más tu amigote que trabaja en el McDonalds y curra 6 horas, que tu trabajando 12 en cualquier agencia. Hay que poner límites a los horarios demasiado extensos y a los sueldos demasiado bajos, porque eso repercute inevitablemente en la motivación de la gente. Está claro que se empieza sudando, eso lo hemos vivido o vivimos todos, pero creo que hay que “exigir” en cierto modo que se te valore como profesional que eres, y no se te “tome el pelo” por aumentar el margen de beneficio de la empresa.
    Entiendo que hace diez años trabajábais gratis por haceros un hueco….También existía la esclavitud y gracias a dios se ha abolido! Me refiero, porque antes fuera así no significa que no se pueda mejorar,no?
    Y lo vergonzoso es que un profesional cualificado, con carrera universitaria, a duras penas llegue a los 1000 euros de sueldo currando cerca de 12 horas diarias…O que con un par de becarios a los que se les paga unos 300 euros, te ahorres contratar a un ejecutivo con algo más de experiencia.
    Menos mal que empiezan a existir masters que exigen sueldos mínimos para sus estudiantes en prácticas! Y jefes que saben valorar las aptitudes de sus trabajadores! (pocos…todo hay que decirlo…)

    Además, creo que 8 horas deberían ser suficientes para sacar un buen trabajo adelante en condiciones normales (siempre hay picos!). Si continuamente se necesita ese “esfuerzo extra” considero que el trabajo o el equipo está mal planificado….y eso ya es tarea del responsable de la empresa, que tendrá que reorganizar….y no de los trabajadores que tengan que dejar de vivir para seguir sacando notas de prensa….

    Feliz jueves! Ya se acerca el fin de semana….=)

  • http://desdeladoscuro.wordpress.com/ jlopezmc

    Rocío, amen a todo… (Naaaaa)
    1. ¿2 años es suficiente para saber donde está tu techo, lo que vales y lo que aportas? Si es que sí, montate tu propia empresa. Ganarás más. Tal vez no tengas horarios porque será tu empresa, pero si estas preparada, ganarás más. El burger es otra opción. El problema es que con 40, seguirás ganando más o menos, lo mismo…
    2. Lo de los euros y la titulacion es vergonzoso. Por eso, el que mejor arrima el hombro es el que sale adelante. ¿Que te ha aportado la carrera para estar mejor cualificada que otra persona? ¿Cuando salimos de la universidad, estamos preparados para la vida laboral? Creo que no. Puedo demostrarlo. Por otra parte, es inteligente reclamar algo para “tu casta” cuando perteneces a ella. Pero, ¿que valor aporta “tu casta”? (entendedme el símil, por favor)
    3. ¿Tarea del responsable de la empresa? Hablas de exclavitud y de otros tiempos. Y, sin embargo, creo que tu postura es vieja. Que el de arriba me solucione el problema. Si no piensas que puedes solucionarlo tu, es mejor buscar una macro empresa llena de elementos en la que la tarea de cambiar sea tan titánica que puedes sentarte y esperar sin remordimientos. ¿Cuántos empleados tiene una agencia media en España? ¿15? ¿20? ¿De verdad que cada uno de nosotros no podemos cambiar algo para mejorar el proceso? A eso iba en mi artículo. Si no quieres cambiar las cosas, eres una pequeña bomba emotiva dentro de según qué empresas (es el caso de la que yo dirijo pero no pretendo un dogma de fe con esto)…

  • Sangonera

    Habéis vuelto de vacaciones en plena forma. Qué conversación tan interesante.

    El otro día recordaba con una persona una inquietud que teníamos los que salimos de la universidad a mediados de los 90. Eran tiempos difíciles, y entonces temíamos que nos pasara por encima una nueva generación de licenciados que dominaría como mínimo dos idiomas extranjeros (fruto de los colegios bilingües y del programa Erasmus) y manejaría todo tipo de programas informáticos desde la guardería. Además, con los nuevos planes de estudio universitarios, tendrían conocimientos más adaptados a la práctica profesional. Más de 10 años después me sigo preguntando dónde están esos licenciados.

    Tengo que decir que estoy de acuerdo con Jorge: cada vez es más difícil encontrar gente buena. Como promedio, la gente que sale de las facultades cada vez está peor preparada y tiene peor actitud. Creen que el título les da derecho directamente a ser dosmileruristas y no se preocupan de aportar nada diferente a la empresa ni al equipo.

    Y no es cuestión de conciliación. Conciliar la vida profesional y la vida de verdad es magnífico, pero a veces uno tiene que hacer un esfuerzo adicional o invertir en hacerse un hueco.

    Os prometo que he puesto en duda muchísimo esta afirmación. Puede parecer la del abuelo cebolleta: “qué buena es mi generación y qué mal está la juventud”, pero lo tengo comprobado y es un tema de conversación recurrente con mis amigos de clientes y agencias.

    Sin embargo, a aquellos que han aprendido idiomas, han leído un poco y tienen una preocupación por hacer las cosas bien, nos los rifamos todos. Sigue habiendo algunos, aunque cada vez son menos. Ha habido gente que me ha dejado tirado en unas prácticas porque ha elegido entre tres ofertas. Ole por ellos. Y eso es independiente de quedarse hasta tarde o ser un trepa sin vida personal.

  • Virgin

    Esto es como un vicio!! Así que sólo una cosita más y lo dejo…
    Observación: trabajando en una agencia de RRPP y siendo periodistas, yo creo que nunca dejamos de currar aunque estemos fuera de la oficina. (Todavía me acuerdo de la cara de Paca al ver un gadget de uno de nustros clientes en un escaparate londinense).
    Creo que es una de las grandezas de la vocación…PERO, siendo prácticos: alguien que se dedica a esto debería tener tiempo para salir, entrar, ver (bares de copas, restaurantes de moda…espacios susceptibles de albergar ruedas de prensa, fiestas, entrevistas) y, sobre todo, dejarse ver. Porque los contactos no se hacen en la ofi -donde el ambiente es estupendo, dicho sea de paso- y, sobre todo, es fundamental que cuando conoces a alguien “interesante” tengas ganas de contarle lo cojo-fantástico que es esto o aquello en lo que estás trabajando.
    Es como sonreir mientras hablas por teléfono. No se ve, pero se nota.

  • darth pr

    hola a tod@s, me congratuuuloooo (bienvenidos a mi templo de sabidurííííaaaa) de que el foro marche hasta en vacaciones!!! enhorabuena jorge! ya sabes que me dá cierto pánico escribir por las repercusiones que suelen tener mis comentarios..

    Creo que la cuestión de fondo no es el número de horas que echamos currando, más bien se trata del grado de implicación con la empresa, el equipo y los proyectos en los que trabajas. Esperad, no saltéis todavía, seguid leyendo… ya sé que se puede estar igual de implicado cumpliendo estrictamente el horario laboral… pero desde mi punto de vista muchas veces van de la manita… de hecho lo sufro en silencio, como las…

    En la organización en la que curro no miran con mala cara a nadie por cumplir estrictamente su horario laboral, más bien al contrario, nos animan a cumplir nuestro horario. Pero hay que ser realistas, no nos dedicamos a separar pollos según sexo, no podemos parar de contar pollitos a las 18.30… en mi caso somos pocas personas en el área (6 para ser exactos), con muchos proyectos y plazos muy cortos (a veces casi irreales) y tienes que cumplir en esos plazos sacando horas fuera del horario… no es que estemos todos los días hasta arriba, pero es más frecuente de lo que sería deseable… Lo fácil es decir que es por falta de planificación, pero dile a tu gestor que se cargue de personal para trabajar “holgados” o que no vas a sacar el trabajo en plazo… a no ser que trabajes en el sector ladrillo, que seguramente estarán encantados actualmente de contratar personal…

    Una anécdota: hace dos veranos, estábamos tan sobrecargados de curro que en vez de darnos jornada continua tuvimos jornada perpetua…

    Aún así, en mi empresa es una opción personal, “desde mi punto de vista” relacionado con el grado de responsabilidad con el que te enfrentas al trabajo. Está muy bien chapar el chiringuito a las 18.30, pero no cuando algunas veces te tienes que comer marrones de compañeros porque habiendo terminado las tareas del día, se han marchado sin despedirse ni preguntar (falta de implicación?) y ha surgido un marrón de su responsabilidad a las 18.31…

    Ahora bien, en mi caso concreto lo que te aprietas por un lado, luego te lo sueltan por otro, siempre acabamos teniendo más días libres de lo estipulado… Y cuando demuestras que estás implicado con una organización, normalmenteesa organización se implica contigo, vía sueldo, incentivos en especie… (por lo menos en mi caso no me puedo quejar)

    Yo soy el primero que me gustaría tener un horario cerrado, pero trabajo con gestores del sector público… creo que no hace falta que me explique…

    Y una cosa está clara… en España se valoran mucho las horas extras no pagadas… creo que salen bastante rentables para las empresas, jejeje…

    Y ya no hablemos de las “nuevas generaciones” (pío, pío) de recién licenciad@s… que vienen subíos a la parra… pero no quiero ser yo quien inicie esta conversación… La peña de mi generación éramos conscientes de que teníamos que pasar por la sobreexplotación (casi infantil), tanto en horario como en especie (menos mal que teníamos ticket de comida… por lo menos podíamos almorzar 20 días al mes…) para poder llegar a algún sitio en este mundillo… era fácil… simplemente te tenías que hacer a la idea… era un paso “lógico” en nuestra trayectoria profesional… en palabras del maestro Yoda (RIP): la bajada de pantalones era el camino hacia el lado oscuro…

    PD: Rocío, no te preocupes, todos pasamos por esa fase… en cuanto vayas subiendo verás como se te pasa, jejeje… por cierto, no hace falta que te remontes a diez años atrás para ver a gente trabajando gratis en el sector…

    saludos! y aprovechad lo que queda de vacaciones que luego llegan los horarios interminables, jejeje.

  • dotti

    La verdad es que yo llegué a este blog como parte de la investigación rutinaria que hago online a las empresas con las que tengo entrevistas de trabajo ya que el mes pasado tuve una entrevista telefónica con alguien de Lewis que me llamó desde Alemania para después, si todo iba bien, tener una entrevista con Jorge. Ahora entiendo porque Jorge nunca me llegó a llamar para la entrevista de trabajo que supuestamente teníamos pendiente. Entre esta conversación y la tabla de sueldos del sector en España que publicaste hace un tiempo me ha quedado todo bien claro.

    Respecto al tema de la conversación de hoy en mi caso estudié historia del arte y mis primeros años de carrera profesional fueron en diferentes empresas del mundo del arte donde literalmente me pasé años trabajando “por amor al arte”. Cuando volví a vivir en España acabé metida en una agencia de comunicación por puro accidente pero la verdad es que me encantó y supe de inmediato que me quería dedicar esto. Entonces decidí hacer un Master en Comunicación los fines de semana, mientras trabajaba, para aprender más sobre el sector y mejorar mis perspectivas de futuro en el mundillo.

    Durante los años que trabajé en agencias de comunicación en Barcelona aprendí muchísimo y disfrute muchísimo pero también sufrí lo que es vivir sola (no con los papis) con un sueldo de mil euros. Suerte que al menos podía ir a comer a casa de los padres donde hasta la empleada del hogar cobraba más que yo y trabajaba la mitad de horas. ¿Tiene eso sentido? Creo que no, pero acepté la situación ya que era una novata en el sector y quería hacerme un hueco en el.

    En la ultima agencia en la que trabajé estaba realmente encantada, a pesar del sueldo, porque me gustaban los proyectos que llevaba, creía ciegamente en la directora de la agencia (y aun sigo creyendo en ella) y llegué a trabajar de 7 de la mañana a 3 de la madrugada, todos los días durante un mes seguido (la situación lo requería) sin tener ni una sola queja. Eso sí, al acabar me metí en la cama una semana entera (no descontado de vacaciones) y mi jefe no sólo lo aceptó sino que hizo lo mismo. A eso lo llamo yo flexibilidad laboral. Cuando la situación lo requería todos trabajábamos lo necesario, incluyendo noches en vela, pero cuando no había necesidad la directora era la primera en mandarnos a casa pronto. Incluso cuando había demasiado jaleo en la oficina para escribir una propuesta en condiciones nadie te ponía problemas por irte a casa y hacerlo desde allí.

    Un buen día decidí irme de Barcelona simplemente porque la situación política y lingüística me estaba poniendo de los nervios y decidí trasladarme a la capital a por nuevas oportunidades profesionales. Al mes de llegar conseguí un trabajo como responsable de MarCom en una Multinacional dedicada a la consultoría: buen sueldo, todos los beneficios sociales posibles y flexibilidad horaria. ¿Suena bien verdad? Por desgracia, cuando alguien está acostumbrado al ritmo de trabajo de una agencia y después se pasa al lado del cliente se encuentra por primera vez con dos grandes enfermedades, muy comunes en las multinacionales, el exceso de burocracia y el aburrimiento. Empecé a buscar, con mucha tranquilidad, un puesto en alguna agencia.

    He tenido innumerables entrevistas con agencias de comunicación de todo tipo durante los últimos 6 meses y todas empezaban muy bien, diciéndome que era la candidata perfecta para el puesto, que tenía el espíritu y la actitud adecuadas, etc. El problema siempre surgía con el sueldo. Te piden de 5 a 6 años de experiencia, ser bilingüe o incluso trilingüe, y luego te ofrecen entre 21.000€ y 24.000€… Hahaha… Lo siento, pero cada vez que me decían eso me daba la risa. Alguna agencia me ofreció hasta 28.000€ y me hablaban como si ese fuera el sueldo del mismísimo Donald Trump… ¡Sin comentarios! Lo gracioso es que en mi empresa actual tenemos a estudiantes de 3º y 4º de carrera cobrando eso o incluso más ¡Cosas del sector tecnológico! Lo que queda claro es que la generación que rondamos los 30 parecemos ser los “pringaos” que han sufrido las horas extra y los sueldos mínimos…

    Quiero volver al mundo de las agencias de comunicación porque necesito recuperar ese ritmo de trabajo, llevar varios clientes a la vez, y hacer malabares para cumplir todos los “deadlines”. No tengo ningún problema en quedarme trabajando las horas que sean necesarias cuando la situación lo requiere, de echo lo disfruto si creo en el proyecto que estoy sacando adelante, y quiero volver a ello pero lo que no estoy dispuesta a hacer es reducirme el sueldo entre 10.000€ y 15.000€. ¿Para qué? ¿Para trabajar el doble de horas y después llegar a casa y tener que hacer todavía más malabares con el presupuesto de la casa y comprar pollo en vez de solomillo y ver la televisión pública en vez de Digital + o tener un ventilador en vez de aire acondicionado? Lo siento pero no.

    Adoro el mundo de la comunicación, trabajo todas las horas que hagan falta y más, pero el poco tiempo libre que me queda después del trabajo no lo voy a dedicar a volverme loca para cuadrar las cuentas y pagar facturas que se llevan la mitad de un sueldo absurdo. Estoy dispuesta a trabajar duro, apostar por ciertos proyectos, clientes y/o empresas pero con una única condición: un sueldo lo suficientemente digno para poder llegar a casa y estar tranquila durante el poco tiempo libre que tengo. ¿Es eso mucho pedir? Parece ser que sí…

  • Piarisima

    Dotti, me veo reflejadísima,claro está, con matices, pero muy reflejada en tu relato. Es más, creo que es una muy buena historia resumen de la vida de los que nos acercamos a la treintena y estamos pringando con sueldos de 20.000 euros después de 7 años de experiencia…
    alguien, creo que sangonera, decía por ahi que los recién licenciados esperaban su sueldo 2000 eurista sin hacer gran cosa
    ¿2.000? en dónde???

    En fin, es la gran frustración de nuestro entorno laboral. Triste pero cierto….

  • Lola – Madrid

    ¿Tus 28.000 son brutos o netos?

    Ayyyy….

  • http://desdeladoscuro.wordpress.com/ jlopezmc

    Por alusiones, voy a realizar el (pen) último comentario. Fundamentalmente, respecto a Dotti.
    En primer lugar, lamento no haberte vuelto a llamar (no te recuerdo, perdona). Por otra parte, supongo que si estas interesado en algo -trabajo o cliente-, lo recomendable es que llames, te comuniques y hagas ver que, en efecto, mereces muy mucho la pena. A veces, una conversacion telefonica (aunque sea con Alemania) no deja ver todo el potencial que tiene una persona.
    De cualquier modo, lo siento de veras. Tampoco puedo decir que no se vaya a repetir en el futuro pues mi gorro de responsable de Recursos Humanos es, ciertamente, pequeño (tambien me dedico a otras cosas).
    Y respecto a tu elección profesional: ¡Ole! La realidad de muchas agencias es la que es y solo hay dos formas de alterar eso: integrarte en una en la que veas que tu “tope salarial” puede cambiar a corto o medio plazo, o crear la tuya propia y cambiar las reglas del juego. Yo estoy en el primer escenario con todo por demostrar, no obstante. Pero -a diferencia de lo que nos dicen muchas películas-, desear con mucha fuerza que algo ocurra no significa que eso vaya a ocurrir.
    Si trabajas para una multinacional tecnológica y tus becarios (periodistas o relaciones públicas, entiendo) cobran lo que dices, quédate en ella. No matarás el gusanillo pero parece un gran sitio para trabajar.
    En otro orden de cosas, no querría pasar la oportunidad de clarificar algun punto: este articulo se refiere a los jovenes profesionales. A las generaciones que llegan (y a cómo ha cambiado el cuento). No a los “treintañeros pringaos” entre los que me incluyo (aunque ahora este de jefecillo en LEWIS, mi situacion puede cambiar y no se me caen los anillos por admitirlo).

  • dotti

    Lola, lo mío es otra cosa… Los 28.000 (brutos) son para informáticos o ingenieros de 20 a 24 años… ¡Y se quejan, alucinante! En esto si que te doy la razón Jorge.

    Piarisima, ¡Exacto! Quieren 2.000 para gastárselo todo en copas y en la playstation. Como viven con sus papis no tienen ningún otro gasto… Y además lo consiguen… ¿?

    Jorge, no me volviste a llamar porque no llegamos a hablar. Te mandé mi CV a través de http://www.prnoticias.com. Ese mismo día, a pesar de estar tú de vacaciones (por lo que me dijeron), se lo reenviaste a la responsable de RRHH de Europa. Esa persona me llamó al día siguiente para concertar una entrevista telefónica. Tuvimos la entrevista y fue muy bien. Me dijo que hablaría contigo para coordinar una entrevista contigo antes de que te fueras a Londres para la reunión de Lewis o para coordinar una entrevista en Agosto. Yo le dije que en agosto estaría de vacaciones pero que no tenía ningún problema en volver a Madrid para tener una entrevista contigo mientras me lo dijerais con tiempo suficiente para encontrar un billete de avión a precio semi-decente. ¡Nunca más se supo! Le envié dos mails a esta persona de Alemania preguntado por la situación y por la entrevista en Agosto para buscar billetes pero a día de hoy sigo sin respuesta.

    Obviamente no me interesan las empresas que ni se dignan a contestar aunque con lo bien que había ido la entrevista la verdad es que me ha sorprendido el trato posterior.

    En cuanto a mi empresa actual, una pequeña aclaración los becarios y recién titulados que cobran esos sueldazos no son de comunicación ni marketing ni finanzas. Son los programadores e ingenieros que se pasan el día metiendo códigos. Esos si valen su peso en oro, pero los que tenemos carrera, master y años de experiencia somos unos simples pardillos.

    Respecto a mi retorno al mundo de las agencias, mi anterior jefa me ofreció abrir la oficina en Madrid pero ahora mismo soy demasiado joven y tengo demasiadas deudas como para irme a dormir todos los días pensando que si no consigo un cliente tendré que despedir a gente o cerrar el chiringuito. Dentro de 5 o 7 años, cuando me semi-retire en Mallorca (ese es el plan al menos), quizás monte una agencia allí… aunque visto lo visto, seguro que le sacaría más rentabilidad al cultivo de una huerta de tomates, idea que tampoco me disgusta. ;)

  • http://desdeladoscuro.wordpress.com/ jlopezmc

    JAJAJAJA! Dotti, mis disculpas de nuevo. Tienes un gran sentido del humor y lamento no haberte conocido. Aunque fuese por telefono.
    Respecto a la juventud. Vuelvo a estar en desacuerdo. Ser joven no es malo. En realidad, creo que es algo que no abunda en este mundillo. Y eso implica marcar una diferencia -una ventaja competitiva en muchos casos-, respecto a muchos competidores. El esquema de agencias en España es este, no? Director = Hombre maduro mientras que Ejecuta = mujer joven (más o menos y generalizando). Creo que salirse de la horma es no solo buena señal sino algo recomendable. En nuestro caso, ha funcionado (y fracasos hemos tenido pero el mundo es así, no?

  • dotti

    Ya te mandaré un cestita de tomates a Lewis dentro de unos años con agradecimientos por el abandono del mundo de las agencias desde la huerta Pomodoro.

    Que los jóvenes pidan tanto me parece bien y que luchen por ello también. Lo que fastidia es que los que estamos en medio nos hemos quedado en un limbo profesional y salarial que no tiene mucho sentido.

    ¿Que pasa que ahora me tocará hacer un MBA e invertir 30.000€ más además de volver a quedarme sin fines de semana para conseguir que me suban el sueldo unos 300€ al mes? Paso… aparte de que me costaría la relación con mi novio (cosa que no estoy dispuesta a perder) y que no me apetece nada estudiar rodeada de engominados conduciendo un porsche es preferible no endeudarse más en estos momentos tal y como están las hipotecas… ¡Al final me veo haciendo planes de comunicación para los basureros y controladores de zona azul desde mi caja de cartón en la calle! Mira… un mercado aún por explotar.

  • Lola – Madrid

    Dotti, te voy a mandar mi curriculum. Para lo de los tomates, digo, cuenta conmigo. Lo malo es lo del idioma, ¿que te parece cambiar Mallorca por Murcia? la última vez que intenté colarme en el mercadolaboralcatalanoparlante, me mandaron al fresco…

  • Carlos

    Estoy de acuerdo, en parte con lo que tu dices, en parte, porque es cierto que los jóvenes nos acomodamos mucho más que antes. No todos, yo en mi trabajo soy un luchador y quiero darlo todo. Utilizas buenos argumentos, buenas razones y referencias… sin embargo te olvidas desde tu posición que cualquier no está dispuesto a trabajar 12-14 horas al día por 15.000-18.000 euros al año, no? por qué no se valora eso también?

  • DON PELAYO

    Dotti vente a Perception & Image que Jorjito es un ingrato, lláma y pregunta por Ana Morales, ella te ayudará, por cierto estamos buscando a gente.

  • http://www.gnome.org/~fherrera Fer

    Si ya se lo decías tu a Farruco… el mundo está lleno de burguesitos de clase media :)

  • dotti

    Lola, no te preocupes, yo soy una catalana expatriada y te aseguro que no pienso utilizar ese idioma en lo que me queda de vida… antes me dedico a aprender suahili que lo habla más gente y es más útil! ;)
    (Mejor no digo nada más sobre el tema catalán porque entonces sí que la liamos)

    Carlos, tienes toda la razón, pero por desgracia como los de mi generación lo hemos hecho (trabajar esa cantidad de horas por ese sueldo) hemos mal acostumbrado al sector y a ver como se arregla eso ahora. También se deberían valorar muchas cosas más… idiomas, estancias en el extranjero, etc.

    Don Pelayo, a ver a ver… voy a investigaros un poquito primero… ¿No tendrás tu también un blog por ahí no? hehe

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