Confianza en el futuro
Lo bueno de trabajar en una multinacional es que te permite conocer a personas que hacen -más o menos-, lo que tú en países más o menos cercanos. Lo grande de ello es advertir que a veces hay enormes diferencias funcionales y que, a un tiempo, existen sorprendentes similitudes operativas.
La pregunta del millón en la pasada LEWIS Delta Week fue la siguiente: “¿Tienes dificultades para encontrar (buena) gente?”. De memoria digo esto pero creo que me lo preguntaron colegas de Francia (varios), Reino Unido, India, Singapur e Italia… Seguramente, me dejo alguno entre los pliegues del cerebro. Realmente da igual, ya que es evidente que estamos ante una tendencia con visos de consolidarse en el próximo par de años.
Es obvio que en los últimos años se ha producido un notable cambio entre los jóvenes profesionales del sector de las relaciones públicas y la comunicación.
Recuerdo que cuando empezaba en el mundo del periodismo -y poco más tarde en comunicación-, tenía muy claro que “estaba la cosa muy mala”, que las oportunidades escaseaban pues apenas había trabajo y que había gente muy válida ya colocada y entre los aspirantes -como yo-, a formar parte de una plantilla periodística. En mis primeras entrevistas de trabajo -bueno, y en ninguna posterior, realmente-, ni siquiera preguntaba por los horarios o las funciones. Del sueldo ya ni hablo. Me bastaba con que me dejasen entrar en ese cerrado mundo con el que yo soñaba. De lo demás, ya me encargaría yo (pensaba por aquél entonces).
Actualmente, la cosa es distinta. Cuando emprendemos procesos de selección para la agencia, es norma habitual encontrarse con personas de interesante talento potencial (aún por demostrar) a las que les suena a chino nuestro “viejo” mensaje de búsqueda de candidatos con afán de superación, ambición, trabajo duro y cuchillo entre los dientes. Muchos candidatos nos dicen: “Ya, ya pero… ¿A qué hora salís de la oficina?”.
A los que pertenecemos a otra generación -ojo, que sólo llevo 10 años en este mundillo-, sin duda nos estresa el nuevo planteamiento. Al principio, intentas amoldarte a los nuevos tiempos. Como eres persona instruida (¡JA!) intentas aplicar lo que lees en las columnas de management para que todos en la oficina se sientan cómodos en su empleo, motivados con sus funciones y responsables, en parte, del futuro de la compañía. ¡Papanatas!
Conforme adviertes que el patrón se repite, te estabilizas y compruebas en el día a día la efectividad del nuevo management mal entendido -que no mal explicado-, pues acabas rebelándote. ¡Ya está bien!
Supongo que en esta columna quedaría bien decir cosas bonitas, algo ‘progres’ y en apoyo a esta nueva corriente tan en boga entre muchos recién llegados al sector. Pues bien: me niego. Lo he madurado y me niego a esa concesión.
Un ejemplo. Hace unos meses conocí a una persona joven, con talento, potencial, don de gentes y buena preparación. Hablamos, le hice una oferta y me dio con la puerta en las narices. Los motivos quedaron claros: renunciaba a cobrar un 40% más por quedarse en su agencia dado el gran ambiente que allí hay (felicidades, que eso no es fácil) y que allí sabía “a qué hora acababa su jornada laboral”. ¡Touché! (me dio en el centro mismo del corazón).
Al principio me ofusqué. “¡Joder!”, me decía a mí mismo, “¿Qué debo hacer para captar a este tipo de personas?” Con el paso del tiempo -y la llegada de nuevos candidatos que hoy forman parte del equipo-, he descubierto que no debo cambiar grandes cosas. Que este tipo de profesionales son prohibitivos para LEWIS. Y razono mi respuesta.
Es muy respetable (y recomendable) querer disfrutar de tu vida personal y definir prioridades desde los comienzos de tu carrera profesional. Sea.
Sin embargo: ¿Quiero trabajar con personas que se conforman con poco porque sus renuncias también son moderadas? ¿Quiero como compañero de viaje a quien menos sufre o está dispuesto a sufrir? ¿Quiero jugarme la vida de la mano de un conformista?
Ahí está el tema. No se por qué hoy está bien visto vivir con tus padres hasta los 30 o renunciar a sueldos ‘mileuristas’ porque “con eso no compras un piso” y quejarte amargamente de la (perra) suerte que tienes de haber nacido en estos tiempos. Unos tiempos, por otra parte, que te permiten disfrutar de una renta disponible (ojo, viviendo en casa de la familia) superior en muchos casos a las de otras rentas familiares “consolidadas”, incluyendo a tus propios padres, que te alojan, te amparan y dan cobijo.
No se por qué -en definitiva-, está bien visto conformarse con un poco y no reclamar -y tomar al asalto si ello es necesario-, la parte que te toca del pastel. Por mi parte, lo tengo claro. Si crees que puedes cambiar las cosas, remángate, échate al barro y pelea. Si no, eres un punto peligroso porque tu actitud esconde una verdad inquietante. No tienes confianza alguna en el futuro. Y eso, a mi -cual Tristanbraker-… me inquietaaaaa.
Escrito por Jorge López M-C
Consultor de Relaciones Públicas durante más de una década. Fui periodista (malo), consultor de comunicación para empresas como Nokia o Motorola, y ahora soy vicepresidente de la agencia LEWIS PR en el sur de Europa.¿Te ha gustado el contenido? te invitamos a compartirlo.
-
http://mabendano.calu.ec Mónica
-
Piarisima
-
http://desdeladoscuro.wordpress.com/ jlopezmc
-
Piarisima
-
http://astillero.org Carlos
-
Lois Lane
-
Lois Lane
-
http://www.adrianelliot.net/blogger.html Adrian Elliot
-
Juan Carlos
-
http://newmediamanagement.blogspot.com Ricardo M.
-
Lola – Madrid
-
http://desdeladoscuro.wordpress.com/ jlopezmc
-
Arantxa
-
Lola – Madrid
-
http://desdeladoscuro.wordpress.com/ jlopezmc
-
Lola – Madrid
-
Paca
-
Virgin
-
http://desdeladoscuro.wordpress.com/ jlopezmc
-
Virgin
-
Virgin
-
Rocío
-
http://desdeladoscuro.wordpress.com/ jlopezmc
-
Sangonera
-
Virgin
-
darth pr
-
dotti
-
Piarisima
-
Lola – Madrid
-
http://desdeladoscuro.wordpress.com/ jlopezmc
-
dotti
-
http://desdeladoscuro.wordpress.com/ jlopezmc
-
dotti
-
Lola – Madrid
-
Carlos
-
DON PELAYO
-
http://www.gnome.org/~fherrera Fer
-
dotti

