Periodistas-detectives
Ayer tuve la suerte de poder almorzar con un cliente y un periodista de esos de raza; de los que ya no quedan pues, por su edad -espero no se me ofenda-, están ‘colocados’ en el Lado Oscuro, “retirados o jubilados” (palabras suyas).
Aprovechó este colega -a quien no conocía personalmente y sólo de leerle-, para venderle a mi cliente un servicio que me pareció interesante. El servicio en cuestión aportaba información -crónicas, reportajes-, directamente a las empresas que lo contrataban, sin pasar por el canal habitual para este tipo de cosas: los medios de comunicación de masas.
Así, nuestro hombre ponía en funcionamiento a su red de colaboradores, corresponsales y expertos sectoriales -todos ellos, freelance o con libertad para escribir para otros-, para ofrecer la información que necesitaban sus clientes. Sin pasar por el tamiz del medio ni rendir pleitesía a los compromisos publicitarios que algunos medios -los menos, ejem-, tienen.
La idea me parece fantástica. Un tanto romántica pero buena igualmente.
Si lo comparamos con el mundo agrario, es como si los agricultores -en este caso, los productores-recolectores de información-, le vendiesen directamente al cliente final. Sin pasar por el Carrefour.
Y si nos ponemos “glamourosos”, pues pensemos en esto como si de periodistas-detectives se tratase. Imaginaos. Llega una rubia -despampanante- a tu oficina en blanco y negro y te dice: “Necesito información. Le pagaré… generosamente…”
Vale que esto es de Mike Hammer. Pero molaría. ¿No?
Escrito por Jorge López M-C
Consultor de Relaciones Públicas durante más de una década. Fui periodista (malo), consultor de comunicación para empresas como Nokia o Motorola, y ahora soy vicepresidente de la agencia LEWIS PR en el sur de Europa.¿Te ha gustado el contenido? te invitamos a compartirlo.
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